Como dominar la temperatura de tu Horno de Leña

Encendido

Para que el horno adquiera temperatura es necesario que en su interior haya un buen fuego. Empezamos por poner una capa de papel, otra de cartón, leña fina, leña gruesa del tamaño de un brazo, posteriormente si se desea se pueden añadir trozos más gruesos. El fuego debe ocupar la mayor parte de la superficie del horno posible.

El control del tiro es fundamental, porque regulará la cantidad de oxígeno que entra en el horno. Al principio el tiro deberá estar abierto y es posible que también sea necesario abrir alguna vez la puerta del horno para que entre todavía más oxígeno.

Cuando el termómetro o pirómetro (casi todos los hornos de leña lo tienen)  marca una temperatura de 500ºC (no hay que tener miedo, los hornos de caolín soportan temperaturas muy superiores) debemos de mantener dicha temperatura durante un tiempo para que el material refractario acumule la máxima cantidad de calor. 

Cada horno tiene un comportamiento diferente y el lugar de instalación (exterior o interior) y la climatología también son un factor a tener en cuenta, por eso es imprescindible que conozcas tu horno y que tengas controlada la curva de temperatura.

Empezar a cocinar

Evidentemente no vamos a cocinar a 500ºC, para ello tendremos que esperar un poco. Así que una vez que se ha consumido toda la leña, y que solo quedan brasas, es el momento de comenzar. 

Retirar todas las brasas hacia los laterales del horno, de forma que el centro quede libre para poner los recipientes: pucheros, cazuelas, asadores, etc. Los mejores son los de Barro refractario aunque se pueden utilizar otros que aguanten bien las altas temperaturas.

En esta fase, y una vez metida la comida, sí que es importante cerrar el tiro, y que no se abra la puerta muchas veces, porque la temperatura bajaría rápidamente. 

Los hornos de leña conservan muy bien el calor. Por ejemplo, si lo habéis utilizado para hacer pan la temperatura es 240ºC durante 45 – 60 min. Después a medida que desciende la temperatura se puede asar carnes, pescados cuando desciende más (a 140º C) se puede hacer repostería. Por último, cuando ha descendido a 100ºC se pueden hacer guisos de cocción lenta por ejemplo, legumbres. Preparamos la receta, introducimos en el horno y al día siguiente ya tendremos preparado un guiso espectacular. Para muchos este tipo de guisos es la estrella en lo que a la utilización de un horno de leña se refiere.

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